
Hoy hace un año que Victor se marchó. Conocimos a sus padres en el Grupo de Duelo de Sant Joan de Déu, y a partir de ahi, iniciamos una amistad que nos ha permitido conocerlo un poco más cada día. Antonio, Esther, sabemos que la llegada del primer año de la muerte de nuestros hijos es muy dura, y más cuando, por desgracia, hemos vivido los momentos previos a su marcha con mucho dolor. Pero vereis que las fechas son sólo eso, fechas, que nos hacen remover el corazón. A partir de ahora volvemos a luchar por recuperar de nuevo los buenos recuerdos vividos junto a nuestros hijos. Y dejaremos aparcados los malos momentos en un rincón de nuestra mente.